Israel logra cultivar huesos artificiales en tarros de laboratorio

16/Feb/2018

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Israel logra cultivar huesos artificiales en tarros de laboratorio

En Haifa, la tercera ciudad más grande de Israel después de
Jerusalén y Tel Aviv, los huesos crecen en un laboratorio. Hace cuatro años,
los investigadores de la compañía biotecnológica Bonus BioGroup comenzaron un
estudio clínico en busca de la regeneración ósea artificial. En tarros,
cultivan huesos para implantarlos en pacientes con cáncer, osteoporosis
-enfermedad que adelgaza y debilita los huesos-, traumas tras accidentes o en
niños con fracturas severas.
Ha resultado ser un éxito en 32 voluntarios. El primero fue
un hombre que no recuperaba sus huesos tras un accidente automovilístico.
“Esta cirugía es verdaderamente ciencia ficción, cambia todo
el juego en ortopedia”, expresó el doctor Nimrod Rozen, jefe de la sala de
ortopedia del Hospital Haemek, a The Times of Israel. «Puedo reemplazar
todos los huesos en cualquier lugar del cuerpo humano».
Para crear las piezas de repuesto, primero se realiza una
liposucción que extrae células grasas del cuerpo para aislar las que interesan.
Dentro de un biorreactor que finge un ambiente biológico, se ponen a cultivar
los huesos alrededor de un andamio biodegradable para que coja la forma. Al
cabo de dos semanas, los tejidos óseos se colocan en el cuerpo de los
pacientes. Al venir de las propias células del individuo, se evita que el
cuerpo los rechace.
El doctor Rozen, que ahora comenzará un segundo ensayo con
más de 60 pacientes con lesiones craneales y ortopédicas, aspira a llevar su
tecnología a países del tercer mundo para cirugías humanitarias. La compañía ha
recibido alrededor de 16 millones de euros de inversiones para que siga
cultivando huesos en tarros.